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El negocio de las relaciones

Sobre los efectos positivos de estar al servicio de los demás para los negocios, las amistades, el amor, la salud y el espíritu

En este artículo te voy a contar sobre cómo revelar los potenciales en la vida; léase en los negocios, en las amistades, en la familia y en el amor para convocar prosperidad económica, espiritual y salud.

¿Te has preguntado sobre aquello que necesitas para estar viviendo la mejor versión posible de tu vida?

En esta artículo vamos a continuar conversando sobre un tema que para mí es central y que tiene que ver con el sistema de crecimiento, expansión y nutrición espiritual cuyo llamado todos y cada uno de nosotros vamos recibiendo en distintos momentos de nuestra vida, o cuanto menos eso sería lo esperable. Puede ser que se active inicialmente como una búsqueda y una exploración propia que nace desde tu interior, o bien, que eventos externos te inviten a comenzarla a la fuerza.

Independientemente de las creencias que cada uno de nosotros tengamos, el transitar un camino espiritual es algo de lo que todos nos podemos estar beneficiando. Hay una concepción cabalista que dice que cuanto más espirituales seamos en la forma de enfocar nuestros negocios,  mayor será el potencial que estaremos despertando y tanto más prosperidad, abundancia y plenitud estaremos en condiciones de materializar. ¿De qué depende? Pues de tu capacidad, de nuestra capacidad para relacionarnos y construir vínculos fluidos y generativos con los demás.

Si transitas tu vida como un negocio, entonces puedes aplicar una serie de reglas que te voy a estar compartiendo en forma de relato en este espacio.

¿Cuántos de ustedes están en este momento llevando adelante un negocio?

¿Alguien no levantó la mano? ¿Algún lector no acusó recibo? ¿Se consideran retirados? ¿Consideran que ya no están haciendo negocios?

Pues la respuesta es que todos estamos permanentemente en modalidad negocial.

¿Cuál es la definición de negocios?

Para este enfoque se trata nada más  y nada menos que del intercambio de energías. Incluso aunque vivas debajo de una roca estarás haciendo negocios porque estarás intercambiando energía con alguien o con algo. Siempre estamos intercambiando energías  en forma de experiencias, habilidades, tiempo, etc., con algún otro. El comercio, por ejemplo,  no es una mala palabra en el camino espiritual,  ni tampoco una palabra fría sino que se trata de algo que nos hace sentir bien, pues el intercambio de energías siempre nos hace sentir plenos.

¿Cuándo sientes la conexión con los demás? ¿De qué forma se respira, se siente en tu cuerpo?

En sí,  es el resultado de las emociones que surgen de las acciones. Incluso de una simple conversación con alguien o que incluso sin siquiera estar conversando, la misma presencia y la compañía de otro ya es un intercambio. Así es como nos energizamos y nos sentimos satisfechos. La energía es parte de la vida y está en proceso de intercambio permanente.

Incluso de una simple conversación con alguien o que incluso sin siquiera estar conversando, la misma presencia y la compañía de otro ya es un intercambio. Así es como nos energizamos y nos sentimos satisfechos. La energía es parte de la vida y está en proceso de intercambio permanente.

Todo tipo de relación es un intercambio de tiempo, experiencias, vivencias, entrevistas, etc. Por ejemplo, el salir con alguien podría ser visto como una entrevista en donde hay expectativas de que pueda surgir un vínculo más poderoso que incluso luego de un tiempo llegue a concretarse en el  matrimonio. ¿Qué es el matrimonio por ejemplo? Pues podría definirse como una serie de depósitos de los cónyuges en sus cuentas relacionales. ¿Qué se deposita? Confianza, amor, tiempo, dedicación, etc., y esto se traduce en energía cuyo combustible son las emociones originadas por los vínculos. Cada vez que te amas con otro, cada vez que pides perdón y eres perdonado, cada viaje juntos, cada nueva aventura, es un deseo donde se crea y se comparte esta energía relacional. ¿Qué dices? ¿Ejemplos de tu propia vida? 

¿Qué requieren tus propios negocios en términos relacionales? ¿Cual es tu objetivo a partir de cada vínculo del cual participas? ¿Qué tipo de energía genera para vos? ¿Qué creencias y qué valores sobre tu ser en el mundo están alimentando?

La esencia de nuestros negocios está en las relaciones que creamos.

Un negocio que procura crear relaciones de éxito y no solamente con sus clientes sino mucho más importante con los colaboradores, es el cimiento para un negocio próspero.

Piensa en ello por algunos instantes. ¿Cómo es en la organización de la cual eres parte como colaborador, líder, supervisor, propietario, CEO, etc.? ¿De qué forma este proyecto se está cumpliendo y qué resultados viene dando? Si no fuera así, ¿Qué podrías estar haciendo diferente en adelante para probar los efectos de una nueva causa que contenga como semilla esta forma de trabajar las relaciones?

Ya es sabido que un staff de colaboradores felices conllevan a clientes satisfechos. Entonces ¿Quienes son los clientes más importantes? ¡Los colaboradores! y no invertir en los colaboradores no sentará las bases para crear energía positiva que se vuelque en los clientes ¿Te hace sentido?

Ahora bien, ¿qué hacer?

Necesitamos dejar de estar ocupados con los resultados y ocuparnos de la semilla, de ser la causa de nuestros negocios. La fórmula para un negocio exitoso es invertir desde adentro hacia afuera. La ganancia que se obtiene siempre es resultado y nunca el proceso.

Si un negocio es rentable entonces eso es signo de que está funcionando adecuadamente. Caso contrario, es necesario buscar en la etapa de la maquinación del negocio por aquel espacio desde donde la energía está siendo drenada, donde se está desperdiciando y seguramente esté aconteciendo algo con la gente del negocio. ¿Te encuentras en una situación de estas características? ¿Qué sucede si te fijas en las dinámicas que están aconteciendo en tus equipos, entre tus colaboradores y qué descubres al respecto? ¿Por donde se fuga la energía de la organización?

Y ahora te pido que te hagas preguntas un tanto más jugadas y que incluso escribas las respuestas si te animas. ¿Cómo estás con respecto a tu vida? ¿Con quienes y en qué espacios acontece? ¿Qué es lo que haces? ¿En qué piensas en términos de proyecto de vida cuando te levantas cada mañana? ¿Podría ser mejor? ¿Qué harías para que sea mejor? ¿Puede la vida mejorar para ti?

Siempre hay un siguiente nivel en esto que siempre menciono de estar embarazados en forma permanente de una mejor versión de nosotros mismos. Cada vez que logramos algo hay un período de descanso y en estos espacios nos tornamos en complacientes. Y cuando esto sucede ¿Qué te parece que sigue? Pues, dejamos de compartir energía y entonces nos estancamos y comenzamos a sentirnos deprimidos. Tenemos una casa, quizás una familia creada, un auto, un trabajo y a pesar de ello ¿Somos felices? ¿Eres y te sientes feliz?

Esto se debe a que se frena el intercambio de energía con el entorno. Comienzan a estancarse y diluirse tus oportunidades de contacto con el entorno y a partir del cual puedes vivir, respirar y sentir la aventura de estar vivo y de pensar, construir y ejecutar el sentido de la existencia. Siempre se requiere de hacer esfuerzo, de transitar zonas de incomodidad, de salir de la zona de confort hacia la zona mágica.

Cuando comenzamos a cambiar de hábitos y a transitar un proceso de transformación personal sucede que los primeros tiempos el camino es más pedregoso  toda vez que nuestra ansiedad suele ganarnos y no damos tiempo a ver resultados, a ver cambios positivos, incluso hasta a veces conectamos con algunos retrocesos que no necesariamente son negativos. Comienzo el gimnasio y a los pocos días no veo resultados, comencé un nuevo trabajo y los clientes no aparecen con la frecuencia, en la cantidad, etc., que me gustaría. Y ¿entonces? ¿Qué haces tu? ¿Te rindes? ¿Continúas? ¿Redoblas los esfuerzos? ¿De qué forma podrías estar apasionándote por tus convicciones, por tus proyectos?

Cómo te dije que le íbamos a dar un enfoque práctico, pues una de las herramientas más poderosas con las que contamos y que viene atravesando el presente artículo es el Servicio al Cliente. La verdadera vocación de estar al servicio del legítimo otro; es decir, de nuestros colaboradores, de nuestros colegas y compañeros de equipo, de los clientes y todos aquellos que quizás no sean clientes directos pero que indirectamente son aliados, socios estratégicos de nuestro negocio toda vez que conforman la arquitectura del sistema que sostiene.

Otro aspecto importante a tener en cuanta es la amabilidad, la cortesía, el servicio desinteresado, altruista por el otro. Se trata de poder estar compartiendo parte de los frutos del negocio con la comunidad sin pensar en aquello que estamos perdiendo sino más bien en que de alguna forma estoy ayudando a otros a crecer. ¿Qué haces por tu comunidad? ¿En qué tipo de actividad, de construcción de relación de ayuda estás embarcado? Si no fuera el caso, ¿En donde te parece que podrías estar siendo de ayuda al poner a disposición una porción de tu tiempo, recursos y esfuerzos? Cuando compartimos tienden a desarrollarse un tipo de energía de abundancia y prosperidad que vibra a nuestro alrededor y en  todo aquello que hacemos. ¿Qué ejemplos ves a tu alrededor?

Y ahora un nivel más. Cuando nos ponemos reactivos con respecto a nuestra realidad y al mirar de cerca resultados negativos y pobres para nuestros proyectos, en nuestro trabajo, nos frustramos y  estamos fertilizando la semilla de la carencia y desde nuestras creencias limitantes cerrando las puertas para la prosperidad. ¿Qué creencias limitantes tienes con respeto a aquellos proyectos que no están funcionando como deseas? ¿Qué otras creencias podrías convocar en reemplazo de las que dan vida a la máquina de impedir? Ponlo a prueba… El quid de la cuestión al final del día está en la forma en que te relacionas con las circunstancias, con el tiempo, con los demás, con lo que está más allá de tu comprensión y fundamentalmente contigo mismo. Crea las condiciones para relaciones de oportunidad.

Crear las condiciones es la fórmula secreta del éxito y esto no tiene nada que ver con se condescendientes con los caprichos de las personas; es más bien, estar al servicio y serles de utilidad a los demás para que puedan lograr sus objetivos. ¿Qué acciones específicas podes estar poniendo en marcha hoy mismo para que los demás se sientan considerados por ti? Incluso pequeñas acciones son válidas.

Una acción muy poderosa que puedes hacer desde ahora mismo es el estar presente, infundir confianza en los demás. Escuchar libre de todo prejuicio o crítica, darles a las personas tu atención indivisible cuanto menos por cinco minutos. La empatía también es muy importante así como también lo es la anticipación a lo que alguien puede necesitar de ti. Es reconocer y encontrarte con el otro en sus necesidades, en sus sueños, en su estar siendo un ser humano, en sus opiniones, en sus tiempos, en sus espacios, etc. Es salir de uno mismo para estar genuinamente disponible para el otro sin agenda, sin esperar nada a cambio ni en el corto, ni en el mediano o largo plazo. El otro es nuestra oportunidad de compartir, es nuestra fuente para recibir y activar la prosperidad.

Como ejercicio: Piensa en alguna ocasión en que hayas recibido presencia, servicio, atención de alguien y que haya sido en forma desinteresada. ¿Qué sucedió? ¿Cómo te sentiste como resultado?

Ahora bien ¿en qué negocios estás hoy en día? ¿En el del matrimonio, de la amistad, de la paternidad, estás comenzando un negocio? ¿Qué acciones puedes hacer en tu mundo para construir lealtad de negocio?

El dinero no es el factor motivante sino que lo es el cómo somos tratados. Solemos pagar más por recibir un mejor servicio, por profundidad relacional y sensitiva con nuestro proveedor de experiencias somáticas superlativas.

Cada uno de nosotros somos los CEO (presidentes) del negocio de nuestra vida sin importar las condiciones en las que estemos. Y nadie más puede ejercer la dirección del negocio de nuestras vidas por nosotros. Cada decisión que tomemos impactará a nuestra vida, nuestros negocios, a los que forman parte y a la prosperidad o no de nuestros proyectos. Tampoco podemos ser los CEO de la vida de los demás, porque ese es un puesto de por vida de cada persona. ¿Quienes son los clientes de tu vida? ¿Quienes son las personas con las que quieres estar en relación, sean clientes, amigos, la comunidad, todos aquellos con quienes pasas tu tiempo, compartes tu energía, a quienes les compartes tu vida, significado y propósito? ¿De quienes dependes para que te ayuden a gerenciar tu vida? ¿Quienes son tus clientes? ¿Quienes son tus colaboradores? ¿Quienes son tus proveedores? Piensa estas preguntas como CEO de tu vida.

Y te dejo algunas más para cerrar este artículo que tiene muchas preguntas para que trabajes y reflexiones.

¿Cuáles son los nombres de las personas de arriba?

¿Cómo describirías tus relaciones con cada uno de ellos?

¿Qué puedes hacer para mejorar los niveles de satisfacción de ellos y los tuyos?

¿Cuáles son los nombres de las personas de tu vida con quienes te cuesta vincularte y que también son clientes en tu vida? ¿Lo sabías?

¿Piensa en aquellas personas que podrían ser potencialmente clientes tuyos. ¿Qué cambios puedes hacer para mejorar la relación y crear entornos ganar/ganar con ellos?

Y este mi estimado lector es el final de este artículo. Te dejo como es costumbre preguntas de todo tipo y color que contribuyan a que puedas aprender a preguntar más que a contestar. Para que vivas y transites la historia de tu  vida iniciando cada día con la curiosidad de un turista y aventurero buscador de tesoros y constructor de guiones de sentido. ¡A por tu IKIGAI!

Qué tengas una excelente, sentida y próspera semana.

 

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