De la idea del IKIGAI nace nuestra consultora. Concebimos que cada Organización como organismo viviente integrado por personas tiene su propio Ikigai y que lo saludable es que éste resuene con el Ikigai de cada uno de los sistemas que integran su macroentorno, así como también visitándose a sí misma, encuentre la armonía con el de cada uno de los equipos de trabajo que forman parte de su estructura y el de cada persona
considerada individualmente. Nos valemos de una serie de herramientas que apuntan a equilibrar la Visión, Misión, Estructura de Creencias, Valores e Identidad Organizacional con su replica en las personas. Y qué es sino ni más ni menos que el 生き甲斐.

Ikigai (生き甲斐, pronunciado ikiɡai) es un concepto japonés que significa “la razón de vivir” o “la razón de ser”. Todo el mundo, de acuerdo con la cultura japonesa, tiene un ikigai. Encontrarlo requiere de una búsqueda en uno mismo, profunda y a menudo prolongada. Esta búsqueda es considerada de mucha importancia, ya que se cree que el descubrimiento del propio ikigai trae satisfacción y sentido de la vida.1

El término ikigai se compone de dos palabras japonesas: iki (生き?), que se refiere a la vida, y kai (甲斐?), que aproximadamente significa “la realización de lo que uno espera y desea”.

En la cultura de Okinawa, el ikigai se concibe como “una razón para levantarse por la mañana”; es decir, una razón para disfrutar de la vida. En una charla de TED, alrededor del minuto 10, Dan Buettner sugirió que el ikigai era una de las razones por las que la gente de Okinawa tenía una vida tan larga.2

La palabra ikigai se utiliza generalmente para indicar la fuente del valor de la vida de uno, o las cosas que hacen que la vida valga la pena. En segundo lugar, la palabra se utiliza para referirse a las circunstancias mentales y espirituales en las que las personas sienten que sus vidas son valiosas. No está necesariamente ligada a la situación económica personal, o al estado actual de la sociedad. Incluso si una persona siente que el presente es sombrío, pero tiene un objetivo en mente, puede sentir el ikigai. Los comportamientos que nos hacen sentir el ikigai no son acciones que nos vemos obligados a llevar a cabo, sino acciones naturales y espontáneas.

En el artículo titulado Ikigai — jibun no kanosei, kaikasaseru katei (?) (“Ikigai: el proceso de permitir que las posibilidades de uno mismo florezcan”) Kobayashi Tsukasa escribe que “la gente puede sentir el auténtico Ikigai solo cuando, sobre la base de una madurez personal, de la satisfacción de diversos deseos, del amor y de la felicidad, se encuentra con los demás y con un sentido del valor de la vida, que avanza hacia la autorrealización”.

 

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